Una de las personas más importantes en mi vida es mi mamá, no solo comparto una conexión especial con ella desde que nací, sino que además, me ha visto crecer, cambiar y conoce a la perfección mi personalidad, mis debilidades y cada uno de mis gestos; también mis deseos y sueños más profundos.  Es cierto, las mamás lo saben todo sobre sus hijos. Muchas veces, aunque no lo queramos así, nuestras mamás saben perfecto qué es lo que estamos haciendo y por lo que estamos pasando. Es casi como un súper poder que les sirve para guiarnos y enseñarnos a ser mejores personas y a tomar mejores decisiones. Hoy quiero compartirles solo algunas de las lecciones que he aprendido de mi mamá, que sigo guardando dentro de mí y que nunca olvidaré.

  1. La belleza más importante de todas está dentro de ti, en tu alma. Pero no está de más verte increíble por fuera. Siempre admiré el estilo de mi mamá e incluso hoy me sigue dando lecciones, pero no tengo duda de que lo más bonito de ella son sus sentimientos.
  2. Aunque nunca me lo ha dicho como tal, ver a mi mamá ser siempre generosa y solidaria, me ha enseñado a ser así, tal vez no lo soy tanto como ella, pero siempre trato de dar mucho a la gente que me rodea y nunca me he arrepentido de hacerlo.
  3. Cuando nació Camila, yo no sabía ni por dónde empezar, pero mi mamá me permitió llorar, tener miedo y cuestionarme todo. Además, me ayudó a cuidar de ella desde que nació y me demostró que ser mamá es una de las cosas más hermosas que existen.
  4. Cada vez que he sentido que algo es demasiado grande para mí y que no puedo más, mi mamá está ahí para decirme: “Tú puedes con eso y más”. Una frase que siempre me da confianza y me impulsa a seguir adelante.
  5. Siempre confió en mí sin importar cuál fuera el problema, ni la situación. Mi mamá siempre ha creído en mí y por eso a ella le he contado cosas que no me atrevo a decirle a nadie más, porque sé que siempre estará de mi parte.

De mi mamá aprendí esto y muchas cosas más, por lo que solo me queda desearle un feliz día y decirle gracias desde el fondo de mi corazón. Cuéntenme, ustedes que han aprendido de su mamá.

Toda la joyería es de : H. Stern