Uno de los momentos que pueden llegar a ser más difíciles para una mamá divorciada o que perdió al papá de sus hijos, es el  presentarles a sus niños a una nueva pareja.

Muchas nos cuestionamos cuando es el tiempo ideal para que una nueva persona llegue a la vida de tus hijos y la verdad es que no existe un momento perfecto como tal, pero si hay algunas cosas que puedes considerar antes de dar ese paso.

Lo más importante si has decido rehacer tu vida y tienes la necesidad de presentarles a tus niños a tu nueva pareja, es que la relación no sea nueva, que tengas un tiempo considerable de conocer a la persona y que ya estén en un periodo más estable para que esa misma estabilidad sea lo que le transmitas a tus hijos. La verdad, es que por más que te guste una o varias personas, si no es algo muy formal, no es bueno involucrarlos en la vida íntima de tu familia, ya que puede afectarlos y provocarles inestabilidad. Como su mamá, es tu labor protegerlos y no exponerlos a tantos cambios tan seguido.  Además, tus hijos pueden encariñarse con personas que de no quedarse, puede dejarlos con un sentimiento de abandono, que después es difícil de superar.

Así que, si ya tienes claro quién es esa persona con la que quieres compartir tu vida, tu relación es estable y tu nueva pareja comprende y acepta tu situación, entonces puedes empezar a pensar en cómo introducirlo en la vida de tus hijos.

Lo primero que tienes que hacer, es empezar a hablarles, poco a poco, de esa persona. Si detectas ya un rechazo antes de que lo conozcan, procura detenerlo un poco, debes tener paciencia y no imponer nada ya que sería peor para todos. Al principio, puedes incluir a tu pareja en actividades con más gente, para que se vayan familiarizando unos con otros y en un ambiente más relajado y ya después puedes hacer planes más íntimos, donde puedan conocerse mejor. Al final terminaran por aceptarlo e incluso quererlo, si la persona también hace un esfuerzo por conocerlos.

Otra cosa que te recomiendo es que por lo menos mientras no se formalice la relación, la parte de la educación de tus hijos la hagas solo tú y dejes para tu nueva pareja los juegos y buenos momentos, que al final son la parte más divertida.

Confía en tu sentido común y deja que el amor por tus hijos te guíe en este proceso para que sea lo más ligero y sencillo posible.