Hoy les quiero platicar un poco del método de educación que escogí para mi hija Camila. La verdad es que yo estoy muy contenta con el Método Montessori porque he notado que el sistema que llevan a cabo le ayuda a sacar lo mejor de sí misma. Por lo mismo, me gustaría contarles en qué se basa este sistema y cómo ha sido nuestra experiencia con él.

El método Montessori se caracteriza por tener un ambiente ordenado, simple y real donde se busca promover la socialización, la solidaridad y el respeto. El desarrollo de los niños es la prioridad, por lo cual se le ofrece al niño diversas oportunidades para elegir libremente un trabajo que se debe cumplir en periodos de concentración que no deben ser interrumpidos. 

Lo que hace diferente al método Montessori de otros métodos educativos que conocemos es que a los niños se les da la oportunidad de ser independientes teniendo autodisciplina. Cuando nuestros hijos se encuentran en el salón de clases, tienen actividades que llevan a cabo con su propio estilo y tiempo, pero siempre con los materiales que les corresponden, es decir que si nuestro hijo tiene ganas de aprender de matemáticas un día y al día siguiente quiere aprender de animales, tiene la oportunidad de escoger un material para aprender jugando. 

Este sistema también se caracteriza por tener niños en edades distintas mezclados en el salón de clases, por ejemplo de 3 a 6 años, con el fin de promover el respeto, la cooperación y el aprendizaje. Gracias a esto se forma una comunidad de ayuda muy padre.

Una de las actividades que los niños tienen día a día y que me tiene fascinada, porque los responsabiliza y les enseña a valerse por sí mismos, es la hora del lunch.

¿Qué es lo que pasa en este momento? Pues que los niños ayudan a la mamá que está a cargo de la comida para terminar de preparar el lunch y el agua. Después, lo sirven para disfrutar de sus alimentos y al final entre todos ayudan a recoger, limpiar y a lavar los platos. 

Me explicó la guía de Camila que todo proceso por el que pasa el niño es bueno para su desarrollo. Por ejemplo, los movimientos que hacen con las manos al lavar los platos les ayudan para aprender a escribir.

Algo que me encanta del Montessori es que tienen detalles muy especiales con los niños. Cuando es su cumpleaños, hacen una ceremonia de vuelta al sol, donde se hace un recuento de los acontecimientos importantes de cada año en la vida del cumpleañero. En mí experiencia, es una ceremonia muy emotiva. Además de que sus compañeros de salón le dedican unas palabras especiales acerca de su personalidad o su amistad, también le hacen pasar un dia especial y es realmente hermoso de ver.

El sistema Montessori ayudó mucho a Camila a tener sus propias opiniones, a crecer, ser independiente, estar consciente de su entorno y muchas cosas más. Te invito a que conozcas más de este sistema y aclares tus dudas en una escuela Montessori para que tus hijos y tú vivan esta increíble experiencia.