Una de las cosas que más te causan angustia como mamá, es que tus hijos no quieran comer y es una realidad que muchas veces los niños y la comida, simplemente no se llevan bien.

La mayoría de las veces no hay nada de qué preocuparse, cada niño tiene su ritmo y hay temporadas en las que comen perfecto y otras en las que no lo hacen tanto, pero aun así, el niño está comiendo todo lo que necesita, o al menos lo que requiere en ese momento, y el que no coma ciertas cosas o no se termine el plato no es motivo para preocuparse.

La mayoría de las veces el problema tiene que ver con los estímulos que tienen y como jugar, ver la tele o estar con amigos, es mucho más importante para ellos que comer, por lo que prefieren hacerlo rápido o de plano saltarse una de las comidas.

La realidad es que nunca, ningún niño va a matarse de hambre, pero si tienes que poner atención a sus tablas de peso y talla, para darte cuenta si está dentro del percentil normal para su edad y en caso de que no esté, llevarlo con un especialista para que lo revise.

Mi caso con Camila ha sido muy difícil, ya que nunca quiso comer (desde bebe) y cuando lo hace solo quiere repetir los mismos 10 alimentos que ya aceptó y no quiere probar absolutamente nada más, es por esto que Cami empezó a bajar de peso y a crecer muy poquito. Entonces la lleve a una pediatra que es especialista en nutrición clínica y además de suplementos y otras sugerencias, me dio esta serie de reglas, que aunque han sido difíciles de cumplir para todos, me han funcionado muy bien.

1.    No le preguntes a tus niños que quieren comer. El plato de comida lo decides tú y tiene que tener todos los grupos alimenticios juntos, proteína, carbohidrato, fruta y verdura.

2.    Trata de tener siempre los mismos horarios para las comidas y los snacks.

3.    A la hora de comer no deben tener ninguna distracción, ni televisión, ni música, ni teléfonos, ipads, etc. para que se concentren en lo que están comiendo y deben estar sentados en la mesa por lo menos media hora.

4.    Si no se quieren comer lo que les diste, NO debes obligarlos, ni presionarlos, simplemente retiras el plato y los dejas levantarse de la mesa, pero POR NINGUN MOTIVO, debes darles de comer si en un rato tienen hambre y te piden un snack, tienes que aguantar y no darles nada hasta la siguiente comida.

5.    Los snacks de media tarde o mañana, deben ser cantidades pequeñas, media taza máximo o una fruta o verdura, para no llenarlos y que a la hora de las comidas fuertes no quieran comer.

6.    Los dulces chocolates y helados puedes dárselos una o dos veces a la semana, no más, porque son calorías vacías que los van a llenar y no les dejan espacio para comer cosas que si son nutritivas.

7.    Relájate, de nada sirve que los niños te vean estresada y que les transmitas tu angustia, con tranquilidad y MUCHA paciencia, los hábitos pueden ir cambiando.

Espero que les sea de ayuda este post y compártanme sus experiencias con sus niños y cuéntenme cómo les va con ellos a la hora de comer.