Ya pasaron algunas semanas desde que llevaste a tu bebe a su primera escuela o a la guardería y todavía es difícil para los dos. Pensabas que a estas alturas sería más fácil, pero la verdad es que para ciertos bebes y mamás entrar a la escuela por primera vez, es todo un reto. Pero es totalmente normal, el hecho es que estas dejando a tu bebe en un espacio desconocido y con personas que probablemente nunca has visto en tu vida. Sí se oye horrible, pero en realidad no es tan malo y lo mejor, es que hay ciertas cosas que puedes hacer para que este paso no sea tan traumático.

Lo primero que tienes que pensar, es que las personas con las que estas dejando a tu bebe son profesionales, que han estudiado mucho para trabajar con niños y seguramente lo harán mejor de lo que te imaginas, además de que ayudarán a tu hijo en muchísimos aspectos de su desarrollo como el cognitivo, el social y el del lenguaje.

A lo mejor tuviste que regresar a trabajar, tal vez te mueres por volver al gimnasio y empezar a recuperar el cuerpo que tenías antes o tal vez solo necesitas tiempo para ti, no importa cuál es la razón, seguramente sientes culpa y  esto es totalmente normal, todas las mamás llegamos a sentirnos culpables en algún momento, pero este es un momento perfecto para dejarla a un lado y concentrarte en lo importante, la verdad es que estás ayudando a que tu bebe sea más independiente, lo estás preparando para el mundo y te aseguro que esta separación momentánea los ayudará a los dos a sentirse mejor y más contentos cuando estén juntos.

El peor momento es cuando lo dejas en los brazos de su maestra y ves cómo llora sin control, tu impulso por supuesto es darte la vuelta, cargarlo y sacarlo de ahí, pero lo mejor es resistir, explicarle que es solo por un rato y que vas a regresar por él, la seguridad del niño está puesta en ti, y si te ve sonriente y calmada, el también empezará a calmarse, llora todo lo que quieras en cuanto lo dejes, pero cuando todavía estés con él, haz tu mejor esfuerzo por que te vea bien.

Cuando termine el primer día y pases a recogerlo, recíbelo con un abrazo y muéstrate interesada por lo que hizo, también ayuda seguirlo reforzando positivamente.
Este periodo de adaptación dura más o menos una semana, los lunes siempre son más difíciles, pero verás cómo poco a poco se vuelve más fácil para los dos.

Espero que te hayan ayudado estos consejos, y ahora, ¡a disfrutar de tu tiempo libre!