Son épocas de vacaciones y a los niños les encanta divertirse en la alberca y bajo el sol. En este post les comparto todo lo que yo llevo, para disfrutar un día de playa.

Protector solar.

Ya hemos platicado aquí la importancia que tiene proteger la piel de nuestros hijos con un bloqueador solar que de preferencia sea resistente al agua. Lo ideal, es elegir un producto con un alto nivel de protección y volverlo a aplicar al menos cada tres horas.

Agua y otras bebidas.

Cuando se está bajo el sol por períodos largos es fácil deshidratarse, así que, aunque vayas a un lugar con servicios, lleva tu propia agua o jugos para que tus niños no estén sin algo que tomar en ningún momento.

Ropa adecuada.

Además de su trajecito de baño, puedes llevar playeras de manga larga con protección UV para resistir el sol, el agua y las largas horas de juego. También es importante llevarles un gorrito.

 Toallas.

Llevar una toalla adicional nunca está de más. Incluso si no la usas en donde estés porque ya cuentan con toallas, te puede servir para el coche de regreso, en caso de que se regresen mojados.

Juguetes.

Esto es lo más básico, ya que después de que lleven horas nadando los puedes dejar cerca de ti jugando con los típicos juguetitos de playa o su juego favorito y así, tú también puedes descansar un rato y aprovechar del sol y del calorcito.

Inflables.

Flotadores y salvavidas son muy útiles para que los pequeños se entretengan por mucho tiempo, especialmente en la alberca. De todos modos, aunque usen algún tipo de inflable siempre deben estar bajo la supervisión de un adulto.

Snacks 

Lleva contigo los snacks favoritos de tus hijos, independientemente de que coman en algún restaurante de la playa, tu puedes estarles dando fruta, verduras, galletas o un sándwich, para que no pasen hambre durante el día.

Bolsas de basura.

Así como nos gusta disfrutar de ambientes limpios y ordenados, es necesario dejar los espacios que visitamos tal y como los encontramos o incluso mejor.

Lo último que les puedo recomendar, es que aprovechen al máximo estos días de descanso, para divertirse junto a sus hijos. No solo dejar que ellos jueguen solos y echarles un ojo desde tu silla, si no tratar de compartir y construir juntos, unas vacaciones inolvidables.